1. Gante

La vista del muelle de Graslei a cualquier hora del día justifica en sí misma la parada en Gante, sin duda uno de los lugares más bonitos de Bélgica. Pero la ciudad que vio nacer al emperador Carlos I es mucho más que un enclave hermoso con una arquitectura capaz de enamorar al más exigente de los visitantes. Universitaria, elegante y siempre animada, Gante es también un hervidero cultural repleto de museos, conciertos y fiestas y uno de los lugares que tienes que ver en Bélgica.

2. Dinant

La llamada hija del Mosa es una agradable localidad que baña el río que la apoda, el corazón de la región de Namour y el sitio que vio nacer a Adolphe Sax, el inventor del saxofón. Es también uno de los enclaves más bonitos y conocidos de Valonia. Cuélate en su Ciudadela tras subir los más de 400 peldaños que llevan hasta ella y sorpréndete ante el atípico bulbo que corona la Colegiata de Notre Dame. Pero los encantos de Dinant no se encuentran solo en su superficie.

3. Río Lesse y alrededores

¿Quién dice que en Bélgica no se pueden vivir aventuras? Si el cuerpo te pide acción y naturaleza encuéntrala dentro y alrededor del río Lesse. Atrévete a descender en kayak por los rápidos de este curso que baja salpicando castillos. Una forma atípica de descubrir un país pequeño en extensión pero grande en encantos, una zona perfecta para complementar con una visita a Dinant y Namour.

4. Brujas

A Brujas se suele ir buscando escenarios de cuento, y escenarios de cuento es lo que se encuentra en este precioso lugar. Imposible no adorar las casitas de un par de alturas que se miran en sus canales. Chiquita pero matona y de incontestable fama mundial.

 

5. Lieja

La más popular de las ciudades valonas ha sabido granjearse el cariño de muchos estudiantes. Su espíritu Erasmus y su voz francesa forman ya tanta parte de su encanto como La Violette o la Catedral de San Paul. Si quieres verla en todo su esplendor tendrás que subir la escalinata que ascienden por las faltas de la montaña Bueren.

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